Kultura Abierta

Una cultura desde y para la ciudadanía

En los últimos años se ha realizado desde todos los niveles de la administración pública un notable esfuerzo para facilitar el acceso a la cultura. Se ha invertido en equipamientos, en potenciación de industrias culturales o en programación y creación pero se ha hecho de forma desigual según los ámbitos y no siempre con acierto. Subsisten, además, importantes carencias y desigualdades territoriales que hay que corregir.

Se hace necesaria una administración cultural transparente y democrática que enmiende los errores cometidos y trabaje de manera eficaz con el doble objetivo de democratizar y enriquecer la cultura. Esto es: garantizar el acceso y mejorar la oferta, preservando la libertad de creación.

La igualdad de oportunidades en el acceso a la cultura, la participación ciudadana en la creación y disfrute cultural y un cuidadoso equilibrio entre la difusión de la producción propia y el patrimonio universal, son valores clave para una concepción democrática de la cultura.

La cultura debe estar al servicio de toda la ciudadanía y resultar útil para estrechar los lazos entre ésta y los creadores culturales, en particular con los creadores y agentes culturales de nuestro territorio. Resulta contradictorio que el incremento de equipamientos no suponga un claro fortalecimiento de las industrias culturales del País Vasco, y que muchos creadores y realizadores de productos culturales se vean obligados a buscar en otros lugares mejores oportunidades para desplegar su talento.

Las administraciones públicas han de atender y fomentar las demandas de la ciudadanía, creando densidad cultural en el conjunto del territorio, promoviendo el crecimiento del máximo número posible de iniciativas civiles, cooperando con el máximo número de proyectos, consolidando redes territoriales, llenando de contenido los equipamientos culturales y poniendo en relación realidades que se ignoran.

No obstante, la cultura no puede limitarse a satisfacer las demandas de los sectores de la ciudadanía más organizados y proclives a tomar parte activa. También debe nutrirse de todas las corrientes de pensamiento y buscar el acercamiento de quienes, o bien rechazan una cultura establecida o se sienten excluidos de la vida cultural por determinadas barreras físicas o psicológicas.

Con este objeto, es necesario desarrollar políticas educativas que acerquen la obra artística y el producto cultural a sus destinatarios. La participación en la vida socio-cultural no es mero consumo, sino apropiación activa de los recursos existentes para crear, acción transformadora de hábitos y modos de vida, protagonismo de ciudadanos comprometidos con su sociedad y su tiempo, cuestionando los conformismos dominantes.

Tags: ciudadanía

Comentarios

M@k, el Buscaimposibles dijo Diciembre 25, 2008 11:11

Estando de acuerdo en lo de que "La participación en la vida socio-cultural no es mero consumo, sino apropiación activa de los recursos existentes para crear", creo también que cada vez tendrá menos sentido la diferenciación entre "creadores" y "consumidores/participantes" de la cultura, ya que las posibilidades creativas se han expandido con lo digital, por lo que aquella educación no debería ir únicamente en pos del conocimiento de los artistas, las obras, los movimientos, etc., sino también en pos de la capacitación personal para crear y autodifundir las propias obras. Después de todo, ¿alguien tiene un concepto claro de quién es y quién no es artista?

Txema Oleaga dijo Diciembre 26, 2008 16:00

Entendiendo lo que dice Mac, a mí me parece que, independientemente de la mayor o menor capacidad de crear que pueda existir hoy día como consecuencia de la red, lo cierto es que, en cada época ha existido una clara diferencia entre el creador y el consumidor de arte. Y, por ello, ahora no debemos descartar que existe esa diferencia, si se quiere con una dimensión diferente del arte. En cualquier caso y respondiendo directamente a la pregunta, yo definiría artista como aquel que es capaz de crear emociones y sensaciones con su obra.

Manoli dijo Diciembre 26, 2008 16:31

Además de crear dichas emociones y sensaciones con su obra, como dice Txema, en cada momento de su creacion, incluso antes, tiene que sentirlas él mismo.Creo que el artista crea porque siente y a partir del sentimiento crea; es dificil crear sin implicarse emocionalmente y si se pudiera sería un arte frío y sin alma

thooby dijo Diciembre 26, 2008 23:20

Txema dice "en cada época ha existido una clara diferencia entre el creador y el consumidor de arte" No está claro, casi todos los creadores han sido también consumidores eso en primer lugar. Por otra parte si la definición de artista es "aquel que es capaz de crear emociones y sensaciones con su obra" pues parece que lo de ser artista no está lejano. Simplemente cualquier relación sexual con un "mínimo arte" produce esto.

Yo creo que lo que dice M@k es muy interesante. No debemos de confundir artista con "artista profesional" entendiendo por esto último alguien que se gana o pretende ganarse la vida con ello. Creo como M@k que las llamadas nuevas tecnologías abren nuevas posibilidades a la creación de arte por parte de lo que se han caraterizado fundamentalmente como "consumidores". De modo que una política cultural debe de tener muy en cuenta las necesidades de lo que sin ánimo peyorativo podemos calificar como artistas "aficionados", gentes que sin mayores pretensiones pretenden expresarse con resultado por supuesto diverso.

Asociación Cultura Abierta - Kultura Irekia